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Pendientes 3 botones charros perlas cultivadas
€27,90
Hay algo especialmente bonito cuando la fuerza del botón charro se encuentra con la delicadeza de una perla.
Estos pendientes reúnen tres botones charros de plata de ley de 7 mm, cada uno con una perla cultivada en el centro.
Tres pequeños símbolos de Salamanca que caen uno tras otro hasta completar sus 28 mm de largo.
Se mueven contigo. Reflejan la luz. Y recuerdan de dónde viene esa artesanía que durante generaciones ha formado parte de nuestra tierra.
Están terminados a mano y cuentan con cierre de presión para llevarlos cómodamente.
Puedes elegirlos por la tradición charra, por lo que te recuerdan o simplemente porque te gustaron nada más verlos. A veces una joya no necesita más explicación.
Y si ya te imaginas con ellos, no tendrás que esperar demasiado: los recibirás en 24/48 h.
Después solo queda una cosa.
Decidir si eran para regalar… o si finalmente se quedan contigo.
Available: 3 disponibles (puede reservarse)
Descripción
Pendientes 3 botones charros con perlas cultivadas
Hay joyas que llaman la atención por lo que se ve.
Y otras que lo hacen por todo lo que llevan detrás.
Estos pendientes de 3 botones charros con perlas cultivadas pertenecen a las segundas. Porque unen dos formas de entender la elegancia que parecen distintas, pero que juntas tienen algo especial: la fuerza de la tradición charra y la delicadeza serena de una perla.
Cuando el botón charro encuentra otra forma de contar Salamanca
El botón charro forma parte de la historia de nuestra tierra. Está en los recuerdos, en las casas, en esas piezas que pasaban de una generación a otra y que, de alguna manera, terminaban contando quiénes éramos.
Aquí aparece reinterpretado en unos pendientes largos y delicados.
Tres botones charros de 7 mm se suceden hasta alcanzar un largo total de 28 mm. Cada uno lleva en su centro una perla cultivada que aporta luz y suaviza el carácter de la plata de ley.
El resultado tiene algo más.
Tres botones charros, tres pequeños detalles que atraen la mirada
No necesitas conocer la historia de la joyería salmantina para sentir que estos pendientes tienen personalidad.
Se nota al ver cómo los tres botones charros caen uno tras otro. En el movimiento cuando giras la cabeza. En ese pequeño brillo de las perlas cultivadas que aparece sin imponerse.
Son pendientes con presencia, pero sin exceso.
Y quizá ahí esté parte de su encanto.
La filigrana charra y el lenguaje tradicional del botón encuentran aquí una manera diferente de acompañarte, conservando la esencia de Salamanca sin convertirla en algo detenido en el pasado.
Plata de ley, perlas cultivadas y artesanía charra
Cada pendiente está realizado en plata de ley y terminado a mano, cuidando esos pequeños detalles que hacen reconocible una pieza vinculada a nuestra artesanía.
En el centro de cada botón charro descansa una perla cultivada.
Seis pequeñas perlas entre los dos pendientes que crean un contraste especialmente bonito con la plata. Tradición y delicadeza en una misma joya.
El cierre de presión hace que sean cómodos de colocar y permite que sus 28 mm de longitud queden protagonistas una vez puestos.
Una joya para llevar algo de tu tierra contigo
Puede que los elijas porque Salamanca forma parte de tu historia.
Porque viste un botón charro desde pequeña en casa de tus abuelos. Porque buscas una joya que recuerde a tu familia. O simplemente porque hay símbolos que, aunque no sepas explicar exactamente por qué, te dicen algo cuando los ves.
Eso también forma parte de una joya.
No solo el metal o las medidas. También los recuerdos que despierta y los que todavía están por llegar.
Estos pendientes de 3 botones charros con perlas cultivadas conservan ese pequeño legado y lo llevan a una forma de vestirlo hoy.
Una pieza de joyería salmantina que puedes regalar.
O quedártela.
Porque algunas historias familiares empiezan precisamente así: con una joya que alguien decidió no dejar escapar.









