No products in the cart.
Anillo charro dos botones combinados
€30,90
Hay joyas que no pesan por el metal.
Pesan por lo que recuerdan.
Este anillo charro une dos botones combinados en plata de ley, uno de 9 mm y otro de 6 mm. Dos tamaños distintos, como dos personas, dos momentos o dos formas de llevar dentro una misma raíz.
Tiene el aire de la filigrana charra, pero con un gesto más actual. Más libre. Más fácil de llevar cada día.
Además, es abierto y extremadamente cómodo, así que puedes cambiarlo de dedo sin preocuparte tanto por la talla.
Una pieza de joyería salmantina, terminada a mano, que trae un poco de Salamanca sin decirlo demasiado alto.
Pedido con entrega en 24/48 h.
Porque a veces basta un detalle pequeño para sentir cerca lo que forma parte de ti.
Ver esta publicación en Instagram
Available: 9 disponibles
Descripción
Dos botones charros que cuentan una misma historia
Una forma distinta de llevar Salamanca
Hay joyas que se miran rápido.
Y luego están las que te hacen detenerte un segundo.
Este anillo charro de dos botones combinados en plata de ley pertenece a ese segundo grupo. No porque quiera llamar la atención a gritos, sino porque tiene algo más. Algo que reconoces aunque no sepas explicarlo del todo.
Dos botones charros, de 9 mm y 6 mm, unidos en una misma sortija. Dos tamaños. Dos presencias. Dos formas de entender una tradición que sigue viva en Salamanca y que aquí se lleva de una manera más actual, más libre, más tuya.
El botón charro, pero con otro gesto
El botón charro forma parte de la memoria de la tierra. De la ropa de fiesta, de las manos de antes, de las piezas que pasaban de generación en generación sin necesidad de grandes palabras.
En este anillo aparece reinterpretado con delicadeza. La filigrana charra conserva ese aire reconocible de la joyería salmantina, pero el diseño abierto le da un ritmo diferente. Más ligero. Más cercano al día a día.
No es solo un anillo. Es una pequeña manera de llevar contigo una parte de casa.
Cómodo, abierto y fácil de llevar
Su forma abierta lo hace especialmente cómodo. Puedes cambiarlo de dedo sin preocuparte tanto por la medida, algo que se agradece cuando quieres ponértelo sin pensar demasiado.
Un día en el índice. Otro en el anular. Según te apetezca.
La plata de ley aporta luz, pero sin exceso. Y el contraste entre los dos botones crea ese efecto “tú y yo” tan especial: dos piezas distintas que encajan sin ser iguales.
Como muchas cosas importantes.
Terminado a mano, con alma de artesanía
Cada detalle está ligado a la artesanía y al cuidado de lo bien trabajado. Es una pieza terminada a mano, con ese acabado que no busca ser perfecto de fábrica, sino tener presencia, carácter y verdad.
Lo entiendes cuando lo ves.
Porque la filigrana charra no necesita demasiada explicación. Basta con reconocerla. Con recordar una historia familiar, una celebración, una abuela, una calle de piedra en Salamanca o esa sensación de pertenecer a algo que viene de lejos.
Una sortija para llevar tradición sin disfrazarse de tradición
Este anillo es para quien quiere una joya salmantina sin que parezca antigua. Para quien valora el legado, pero lo lleva a su manera.
Es discreto, cómodo y distinto.
Una sortija de plata de ley con dos botones charros combinados que habla de raíces, pero también de presente.
Y quizá por eso funciona tan bien: porque no intenta parecer más de lo que es.
Solo una joya con historia.
Y eso ya es bastante.









