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Medalla Virgen de La Vega Salamanca Plata Calada baño oro
€51,50
Hay personas que llevan Salamanca en el recuerdo.
Otras prefieren llevarla un poco más cerca.
Esta Medalla de la Virgen de la Vega está realizada en plata de ley bañada en oro de 18 k y mide 25 x 21 mm. Su acabado calado deja pasar la luz y le da una presencia delicada, mientras cada pieza queda terminada a mano siguiendo el cuidado propio de la joyería salmantina.
La acompaña una fina cadena de plata de ley de 1,05 mm de ancho, también bañada en oro de 18 k.
Tiene detrás la misma tierra y tradición que reconocemos en la filigrana charra y el botón charro. Esa artesanía que habla de Salamanca, de nuestros antepasados y de recuerdos que pasan de una generación a otra.
Puede ser para ti.
O para alguien que entenderá perfectamente por qué has elegido precisamente esta medalla.
La recibirás con entrega en 24/48 h.
Después, la historia que guarde será vuestra.
Available: 5 disponibles
Descripción
Cuando Salamanca se convierte en una joya que llevas contigo
Hay lugares de los que uno se marcha.
Pero que nunca termina de dejar atrás.
Salamanca puede ser uno de ellos. Por sus calles, por la familia, por los recuerdos y por esas tradiciones que has visto desde pequeño y que, casi sin darte cuenta, terminan formando parte de ti.
La Medalla Virgen de La Vega Salamanca Plata Calada baño oro nace de ese vínculo.
Una joya delicada que representa a la patrona de Salamanca y que guarda algo más que una imagen. Para muchas personas es recuerdo, protección, raíces y una forma discreta de llevar cerca aquello que importa.
El brillo cálido de una medalla con significado
La medalla está realizada en plata de ley bañada en oro de 18 k y mide 25 x 21 mm.
El calado aporta ligereza a la pieza y deja que la figura destaque sin necesidad de excesos. El baño de oro de 18 k añade ese tono cálido que cambia su presencia y hace que la medalla resulte especialmente luminosa sobre la piel.
Cada pieza queda terminada a mano, respetando esa manera pausada de trabajar que todavía conserva la joyería salmantina y que da sentido a la verdadera artesanía.
Porque cuando una joya representa algo tan cercano, los pequeños detalles importan.
Una cadena fina para dejar hablar a la medalla
La medalla llega acompañada de una cadena de plata de ley de 1,05 mm de ancho, también bañada en oro de 18 k.
Es fina y discreta.
Justo lo necesario para acompañar la pieza sin quitarle protagonismo.
Puedes llevarla cerca del cuello y hacer que forme parte de tu día a día. De esas joyas que te pones por la mañana casi sin pensarlo y que, con los años, terminan asociadas a momentos, personas y recuerdos concretos.
Ahí es cuando deja de ser simplemente una medalla.
Una tradición que pasa de generación en generación
Salamanca lleva siglos contando su historia a través de sus joyas.
Lo vemos en la filigrana charra, en el botón charro y en símbolos tan vinculados a la ciudad como la Virgen de la Vega.
Son piezas diferentes, pero comparten una forma de entender la tradición.
La que recuerdas en casa de tus abuelos. La que pasa de madres a hijas. La que permanece incluso cuando cambian las generaciones.
Esta medalla recoge una pequeña parte de ese legado y la transforma en una joya que puedes llevar hoy sin que pierda su raíz.
Hay regalos que dicen de dónde venimos
Puedes elegirla para ti porque la Virgen de la Vega significa algo especial.
O regalarla a alguien que lleva Salamanca consigo aunque esté a cientos de kilómetros.
En ambos casos ocurre lo mismo: no estás eligiendo únicamente una joya bañada en oro.
Estás eligiendo un símbolo.
Y cuando un símbolo habla de tu tierra, de tu familia y de aquello que te acompaña desde siempre, pocas explicaciones hacen falta.
Quien siente Salamanca sabe exactamente lo que significa.







